
El senador Iván Cepeda volvió a ser centro de atención con una expresión que rápidamente se difundió: “Es mejor tener el alma limpia y los dientes torcidos”. La dijo en medio de debates y cuestionamientos políticos de la campaña.
Para algunos fue respuesta directa a críticas sobre su apariencia; para muchos más, es una defensa clara: la ética y la integridad valen más que la apariencia externa.
La frase generó miles de comentarios y debates en redes sociales, a favor y en contra. Se suma así al ambiente intenso que vive el país de cara a la elección.

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