
Un grupo de veinte exmagistrados y constitucionalistas advierte que la nacionalidad estadounidense del candidato, obtenida por naturalización, genera obligaciones que podrían chocar con las funciones de jefe de estado y con el deber de proteger la soberanía nacional.
Recuerdan que la constitución no prohíbe la doble nacionalidad; por eso la italiana no tiene problemas. En cambio, la estadounidense plantea un dilema, pues el presidente es también comandante supremo y debe decidir sin compromisos con otro país.
El debate crece tras el respaldo del presidente donald trump. Para los juristas, no es solo un asunto legal, sino un riesgo para la independencia del cargo.






